Lisias. Discurso de defensa por el asesinato de Eratóstenes 22-26

Lisias – Λυσίας, ca. 458 – 380 a. C.

Perseus 22-26. Eufileto sorprende a Eratóstenes en adulterio con su esposa, y lo mata

[22] ὡμολόγει ταῦτα ποιήσειν. καὶ μετὰ ταῦτα διεγένοντο ἡμέραι τέσσαρες πέντε, … ὡς ἐγὼ μεγάλοις ὑμῖν τεκμηρίοις ἐπιδείξω. πρῶτον δὲ διηγήσασθαι βούλομαι τὰ πραχθέντα τῇ τελευταίᾳ ἡμέρα. Σώστρατος ἦν μοι ἐπιτήδειος καὶ φίλος. τούτῳ ἡλίου δεδυκότος ἰόντι ἐξ ἀγροῦ ἀπήντησα. (La sirvienta me) prometía que lo haría. Y después de eso pasaron cuatro o cinco días, … como  os demostraré con pruebas firmes. Primero quiero relatar lo que pasó el último día. Sóstrato era un allegado y amigo para mí. A este, cuando venía del campo al ponerse el sol, me lo encontré.

[23] εἰδὼς δ᾽ ἐγὼ ὅτι τηνικαῦτα ἀφιγμένος οὐδένα καταλήψοιτο οἴκοι τῶν ἐπιτηδείων, ἐκέλευον, συνδειπνεῖν: καὶ ἐλθόντες οἴκαδε ὡς ἐμέ, ἀναβάντες εἰς τὸ ὑπερῷον ἐδειπνοῦμεν. ἐπειδὴ δὲ καλῶς αὐτῷ εἶχεν, ἐκεῖνος μὲν ἀπιὼν ᾤχετο, ἐγὼ δ᾽ ἐκάθευδον. δ᾽ Ἐρατοσθένης, ἄνδρες, εἰσέρχεται, καὶ θεράπαινα ἐπεγείρασά με εὐθὺς φράζει ὅτι ἔνδον ἐστί. κἀγὼ εἰπὼν ἐκείνῃ ἐπιμελεῖσθαι τῆς θύρας, καταβὰς σιωπῇ ἐξέρχομαι, καὶ ἀφικνοῦμαι ὡς τὸν καὶ τόν, καὶ τοὺς μὲν ἔνδον κατέλαβον, τοὺς δὲ οὐκ ἐπιδημοῦντας ηὗρον. Sabiendo yo que, de llegar en aquel momento, él no encontraría a ninguno de sus allegados, le invité a cenar conmigo; y entrando en casa, en la mía, subiendo al piso de arriba estuvimos cenando. Cuando a él le fue bien, él, retirándose, se marchaba, mientras yo me acostaba. Entonces, ¡oh ciudadanos!, Eratóstenes entra, y la sirvienta, despertándome al momento me dice que está dentro. Y yo, diciéndole que vigilase la puerta, bajando en silencio, me voy fuera y me llego a casa de uno(s) y otro(s), y a unos (los) encontré dentro (de sus casas), y a otros, que estaban en la ciudad, no (los) encontré.

[24] παραλαβὼν δ᾽ ὡς οἷόν τε ἦν πλείστους ἐκ τῶν παρόντων ἐβάδιζον. καὶ δᾷδας λαβόντες ἐκ τοῦ ἐγγύτατα καπηλείου εἰσερχόμεθα, ἀνεῳγμένης τῆς θύρας καὶ ὑπὸ τῆς ἀνθρώπου παρεσκευασμένης. ὤσαντες δὲ τὴν θύραν τοῦ δωματίου οἱ μὲν πρῶτοι εἰσιόντες ἔτι εἴδομεν αὐτὸν κατακείμενον παρὰ τῇ γυναικί, οἱ δ᾽ ὕστερον ἐν τῇ κλίνῃ γυμνὸν ἑστηκότα. Reuniendo los más que era posible de entre los presentes, me encaminaba. Y cogiendo antorchas de la tienda más próxima, entramos, al estar la puerta abierta y preparada por la sirvienta. Abriendo de golpe la puerta de la habitación, los primeros al entrar aún lo vimos tumbado al lado de mi mujer, y los últimos (lo vieron ya) de pie, desnudo en la cama.

[25] ἐγὼ δ᾽, ἄνδρες, πατάξας καταβάλλω αὐτόν, καὶ τὼ χεῖρε περιαγαγὼν εἰς τοὔπισθεν καὶ δήσας ἠρώτων διὰ τί ὑβρίζει εἰς τὴν οἰκίαν τὴν ἐμὴν εἰσιών. κἀκεῖνος ἀδικεῖν μὲν ὡμολόγει, ἠντεβόλει δὲ καὶ ἱκέτευε μὴ ἀποκτεῖναι ἀλλ᾽ ἀργύριον πράξασθαι. ἐγὼ δ᾽ εἶπον ὅτιοὐκ ἐγώ σε ἀποκτενῶ, ’ [26] ἀλλ᾽ τῆς πόλεως νόμος, ὃν σὺ παραβαίνων περὶ ἐλάττονος τῶν ἡδονῶν ἐποιήσω, καὶ μᾶλλον εἵλου τοιοῦτον ἁμάρτημα ἐξαμαρτάνειν εἰς τὴν γυναῖκα τὴν ἐμὴν καὶ εἰς τοὺς παῖδας τοὺς ἐμοὺς τοῖς νόμοις πείθεσθαι καὶ κόσμιος εἶναι.’ Yo, hombres, golpeándole lo tiro al suelo y retorciéndole las manos hacia atrás y atándolo, le preguntaba por qué me ofendía entrando en mi propia casa. Y él reconocía el hecho de injuriar(me), pero proponía y suplicaba no matarlo, sino imponer(le) dinero. Yo dije que «No te mato yo, sino la ley de la ciudad, a la cual tú, transgrediéndola, has valorado menos que a tus placeres, y has preferido cometer semejante delito contra mi mujer y mis hijos, más que obedecer las leyes o ser una persona decente»

 

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